Dios le dijo a Samuel “esfuérzate y sé muy valiente”. Nos gusta esa frase porque nos motiva a dar un paso más; a creer un día más; a leer la Biblia más; a buscar la excelencia en lo que hacemos una vez más.

Y así, vamos por la vida, como dice un canto “montaña tras montaña”, esforzándonos y siendo valientes; porque la Biblia dice que todo esfuerzo trae su recompensa. Pero ¿qué pasa cuando la recompensa no llega? ¿Cuánto más debemos ser esforzados y valientes?

Es común que esa espera, que algunos tienen por tardanza, nos desanime. Esa espera mientras llega el milagro es dolorosa. Algunos dicen que esperar no cuesta nada, pero para algunos de nosotros, esperar lo cuesta todo.

José, en la cárcel se esforzó y fue valiente al ayudar a interpretar el sueño al jefe de los coperos del Faraón. El jefe del copero recuperó su libertad, su poder de influencia y su estatus. La recompensa de José vendría, pero alguien que debió tenerlo en mente, se olvidó de él, pero Dios no lo hizo.

David cuidaba el rebaño de ovejas con firmeza, peleaba con leones y osos, se esforzaba y era valiente. Su padre menospreció su esfuerzo al no convocarlo junto con sus hermanos ante el profeta Samuel. Su recompensa vendría, pero alguien que debió tenerlo en mente, se olvidó de él, pero Dios no lo hizo.

Quizás has estado esperando, esforzándote y siendo valiente. Te has preparado académica, profesional o ministerialmente, y has ayudado a muchas personas. Quiero decirte: tu recompensa vendrá, aunque alguien que debió tenerte en mente se olvide de ti, Dios no lo ha hecho.

Esfuérzate, se valiente y aprópiate del Salmo 121: “A las montañas levanto mis ojos; ¿de dónde ha de venir mi ayuda? Mi ayuda proviene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. No permitirá que tu pie resbale; jamás duerme el que te cuida. Jamás duerme ni se adormece el que cuida de Israel. El Señor es quien te cuida; el Señor es tu sombra a tu mano derecha. De día el sol no te hará daño ni la luna de noche. El Señor te cuidará; de todo mal guardará tu vida. El Señor cuidará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.”